El director de Parásitos dirige uno de los más escalofriantes thrillers sobre asesinos que se han hecho en Korea.
Hye-ia es una madre soltera que tiene un hijo de 27 años, Do-joon, que es ingenuo e inmaduro con conductas estúpidas o peligrosas. Un día aparece una joven muerta en un edificio abandonado y Do-joon es acusado de su muerte. Hye-ia emprenderá una búsqueda del asesino para comprobar la inocencia de su hijo.
Un estudio psicológico sobre la maternidad que refleja que una madre no se detiene ante nada.