Japón, siglo XII. En Kioto, bajo las puertas del derruido templo de
Rashomon, se guarecen de la torrencial lluvia un leñador, un sacerdote
budista y un peregrino. Los tres discuten sobre el juicio a un bandido,
acusado de haber dado muerte a un señor feudal y violado a su esposa.
Los detalles del crimen son narrados desde el punto de vista del
bandido, de la mujer, del señor feudal -con la ayuda de un médium- y del
leñador, único testigo de los hechos.