Desde
Stravinsky, Debussy y hasta Schoenberg, el “Concierto para dos pianos y
percusión” de Béla Bartók es una consagración de estilos e influencias
musicales que se reflejan en uno de los mejores trabajos musicales del
reconocido compositor húngaro. En su versión de sonata fue compuesto en 1937 y
hasta seis años después fue reformado como concierto, esto debido a que en
primera instancia era más sencillo encontrar un cuarteto de acompañamiento
(música de cámara) que una orquesta completa para su interpretación. Inspirado además en Ditta, segunda esposa de
Bartók, quien junto a él interpretó esta maravillosa sonata convertida en
concierto.
Bartók
demuestra en este trabajo las posibilidades del piano como instrumento de
percusión, además de usarlo como lienzo para la majestuosa incorporación de
sonidos brillantes de la misma familia como el xilófono, el triángulo o los
platillos; además de otros más opacos pero impactantes como los que ofrece el
tam tam y los tambores.
Un entramado complejo de colores musicales que cobrará vida a través de la
participación especial de cuatro percusionistas y las virtuosas manos de los
solistas: Diana Ortigoza, pianista invitada; y Jan Bratoz, pianista de la
Orquesta Sinfónica de Xalapa.
La
emblemática “Sinfonía No. 5” de Sergei Prokofiev vuelve a la Orquesta Sinfónica
de Xalapa tras seis años de espera, y bajo la mejor batuta posible: ganador del
Concurso Prokofiev en San Petersburgo, Rusia en 2003; el Mtro. Martin Lebel,
Director Titular.
De notable carácter épico, Prokofiev crea una sinfonía de tiempo de guerra al
estilo clásico. Sin ser programática, refleja en sus temas heroísmo y el mal;
la amargura transitoria y la alegría de la victoria. Haciendo alusión a la
victoria del pueblo ruso sobre el nazismo. Con la participación y protagonismo
de alientos y metales marcando la pauta al inicio de cada movimiento con gran
brillantez; cambiando a través de los temas que evocan sus raíces rusas, la
marcha de las tropas teutonas y el ambiente festivo hacia el final.